Puede ser quirúrgico o no quirúrgico (por láser o con rellenos y botox).

A través del lifting se reposicionan tejidos blandos, músculos, piel y tejido graso de la cara, que con la edad cambian de posición, se caen o relajan. El procedimiento se realiza haciendo una incisión alrededor de la oreja que permite despegar la piel y tejidos profundos para luego fraccionarlos. Existen diferentes tipos de lifting según se desee tratar el área frontal, sien o área temporal, las mejillas y pómulos y cuello.

Duración: entre dos y seis horas en pabellón, dependiendo del tipo de intervención quirúrgica. Anestesia: general o local con sedación.
Hospitalización: puede realizarse en forma ambulatoria o requerir hospitalización, depende de la intervención, de la recuperación del paciente, de las preferencias del médico o las necesidades de cada persona.
Post operatorio: el paciente puede levantarse al día siguiente, pero debe mantener reposos con actividad liviana durante la primera semana.